No estás sola. ¿Necesitas Ayuda?

Preguntas Frecuentes de una Madre Lactante

Gracias por estar aquí, hemos seleccionado algunas de las preguntas más frecuentes en nuestros grupos de apoyo, esta información es general y no reemplaza la asistencia médica, pediátrica o asesoría de lactancia personalizada. 

No estás sola, otras mujeres y familias como tú han tenido estás mismas preguntas, miedos e incertidumbres. Bienvenidos a nuestra sección de preguntas frecuentes, recibe un abrazo cálido de madre a madre.  Si no encuentras aquí tus preguntas o estás no resuelven tus dudas y necesitas más apoyo, ubica a la comadre con el grupo de apoyo más cercano a tu casa aquí, ingresa a nuestro grupo virtual en Facebook atendido por nuestras promotoras de lactancia MamaInformada Comadres, regístrate en la BiblioLactancia para acceder a videos y recursos multimedia que seguro serán de gran utilidad a tu proceso,  o adquiere nuestros servicios personalizados de acompañamiento a la lactancia. 

Seguramente estás sintiendo que la lactancia no es para ti, has reproducido mil vídeos de agarre, devorado cuentas de Instagram y Facebook buscando solución, pensarás quizás, algo tan doloroso no puede ser natural y ya no quieras oír “la lactancia no debe doler”. Lo comprendemos, te abrazamos, es muy frustrante.

Aunque el escenario actual sea desesperanzador, si hay fe y decisión, habrá solución. Lo cierto es que hay una o varias razones por las que te está doliendo amamantar y la misión es encontrarlas. Empecemos por tus pechos, ¿se parecen tus pechos a los vistos en los vídeos o fotos amamantando de otras mujeres? No cierto, tus pechos son una huella dactilar, únicos, ubicar al bebé e imitar lo encontrado en internet sobre técnicas para amamantar no es para todas, porque tus pechos son distintos.

Si tus pezones se encuentran con heridas abiertas, pelados o sangrados será mucho mejor darte un descanso de 24 a 72 horas para que sanen y lo vuelvas a intentar, sugerimos durante este tiempo destapar tus pechos, sin ninguna prenda de vestir que impidan la entrada de aire, extraerte leche manualmente sin dejar pasar más de 3 horas, de día o de noche, no usar el extractor, porque su mecanismo de succión afectará las heridas, ralentizando el proceso de sanción. 

Te proponemos los siguientes ejercicios para lograr muy pronto amamantar sin dolor.

Ejercicio 1

Párate frente al espejo y observa cómo son tus pechos, la forma, el tamaño, hacia donde apuntan tus pezones o areola. Conocerte hará que descubras tus pechos, y ubiques mejor el bebé.  Muchas mujeres sitúan los bebés barriga con barriga y esto no es aplicable si los pechos son grandes, lo que debes tener en cuenta es mantener sus orejas, hombro y cadera alineados sin importar la postura o posición en que se encuentren. 

Ejercicio 2

Reconoce cuál es tu mano de poder, es la mano con la que dominas escribir y hacer la mayoría de las actividades. Una vez la reconoces, ella será tu aliada para empezar amamantar en el pecho contrario a la mano de poder, es decir, si eres derecha, dirigir al bebé al pecho izquierdo te proporcionará más seguridad.

Ejercicio 3

Ubica en tu mano de poder el pulgar e índice, estos dedos extendidos sobre el cuello del bebé, dominará el movimiento del pequeño y dará soporte a su cabeza que debe extenderse un poco hacia atrás para mamar. Puedes observar la imagen aquí

Ejercicio 4

Reconoce donde sentirás placentero amamantar, ubica la lengua detrás de los dientes, ahí sentirás ondulado y duro, en los bebés detrás de su encía también está el paladar duro, uno de los causantes habituales del dolor en los p

Lo haces muy bien, adelantarse a las señales de hambre evitará que el agarre al pecho sea más difícil de lograr. Cuando se conocen las señales tempranas de hambre encontraremos un bebé dispuesto a mamar y una tetada placentera. 

Estas señales te indicarán cuando ofrecerle el pecho. 

  • Movimiento rápido en los ojos, como parpadear muchas veces nos indican que es un bebé que está por despertarse.
  • Girar su cabeza de lado a lado, acompañado del movimiento de sus manos hacia su cabeza y la boca.
  • Los bostezos y dar apertura continuamente de la boca indican que está buscando el pecho.

Este es el momento de actuar, aquí es cuando hay que volver amamantar. Llevar el bebé al pecho hará que todo esté dispuesto para lograr un agarre y tetada exitosa.

  • Si el bebé no es atendido intensificará estos signos, se pondrá tenso hasta llorar. El llanto es una señal tardía de hambre que dificultará el agarre y provocará un momento de tensión mientras logras calmar al bebé. 

Las mujeres que amamantan exclusivamente ofrecen el pecho en 24 horas entre 8 y 12 veces, está alimentación frecuente dirigida por las necesidades del bebé o libre demanda, más un agarre correcto al pecho, proporcionará la ingesta de leche perfecta a sus necesidades. Recuerda que un pecho constantemente drenado garantiza más leche.

Te entendemos, es posible que estés agotada y preguntándote, ¿Será esto normal, que mi bebé pase tanto tiempo pegado al pecho?, es probable que lo intentes poner en otro lugar y llore de inmediato, tensando el cuerpo, reclamando estar en el pecho nuevamente y solo ahí este calmado. 

Es ciertamente agotador que pasen más de una hora en el pecho, pero esto no quiere decir que el total de esa hora se encuentren succionando, ¿Cierto?

El bebé tiene la necesidad de encontrarse en constante contacto físico con el cuerpo de su madre, es una condición básica de su etapa en brazos, necesita la imagen, la voz, los olores, las caricias para alimentar el alma y texturas que experimentan y proceden solo del cuerpo de su madre, se trata de instinto, de naturaleza y es esto es lo normal. ¿Ahora, comprendes porqué quiere estar siempre a tu lado, en el pecho? Lo necesitan. 

 Está respuesta debe resultar para ti quizás abrumadora, cuando a lo mejor tienes otros niños que atender, tareas domésticas, trabajo acumulado o simplemente deseas tiempo a solas. Por lo que te proponemos portear al bebé, esto hará que el bebé se encuentre en constante contacto físico, permitirá que tengas las manos libres para desarrollar otras actividades y estar alerta a las señales corporales que indican que quiere alimentarse de nuevo.

Retomemos, entonces ¿cuánto tiempo es lo normal que deben estar mamando? Los valores normales los indica el bebé que responde al flujo de  leche en la tetada, este es un bebé activo, suelen tener los ojos abiertos mirando a su madre, se les escucha pasar leche, la madre no siente dolor, su succión es rítmica, bajan el mentón manteniendo una pausa para tragar la leche, sus mejillas se encuentran abombadas, descansan unos segundos o minutos y retoman la succión rítmica, cuando el flujo de leche disminuye, los bebés suelen dormirse rápidamente, retomando la succión nutritiva al cabo de minutos. 

Te sugerimos durante el tiempo que el bebé está activo comprimir el pecho con los dedos pulgar e índice, tomar una porción del pecho sin generar movimiento que interfiera en cómo está agarrado el bebé y presionar suavemente, ten en cuenta hacerlo alejada de la areola, puedes comprimir en cualquier punto del pecho, esto provocará mayor flujo de leche y el bebé se mantendrá activo mamando.   En este vídeo en nuestra Biblio Lactancia verás cómo se aplica. 

Wau, debemos felicitarte, has llegado a la cúspide de la lactancia, se ha logrado establecer, ahora los pechos blandos, son igual a pechos productores. Aunque sabemos que el no ver gotear leche espontáneamente de tus pechos o sentir los pechos cargados como si fueran a explotar de leche nos inquieta, es momento de abrazarte y elogiar tu trabajo y el del bebé porque juntos han conseguido establecer el proceso de producción de leche.

– Pero ¿qué es lo que ocurre?

Cuando un bebé succiona, el nivel de prolactina en la sangre aumenta y estimula la producción de leche por los alvéolos. El nivel de prolactina es más alto aproximadamente 30 minutos después del comienzo de la alimentación, por lo que su efecto más importante es producir leche para la siguiente alimentación durante las primeras semanas, cuanto más succiona y estimula el pezón un bebé, se produce más prolactina y se produce más leche. Este efecto es particularmente importante en el momento en que se está estableciendo la lactancia. Aunque la prolactina sigue siendo necesaria para la producción de leche, después de algunas semanas no existe una relación estrecha entre la cantidad de prolactina y la cantidad de leche producida. 

Haces magia, ahora cada vez que amamantas tu cuerpo responde y produce leche, en este proceso hace su aparición la hormona Fil (inhibidor de la lactancia), esta hormona nos ayuda a controlar la cantidad de leche que acumulamos, ayudándonos a estar cómodas y tener un ciclo de lactancia productor. Un ejemplo de ello comparándolo con tu producción de leche es un nevecón, el nevecón fabrica hielo y una vez el sensor le alerta que está lleno el recipiente para de producirlo, entonces si el hielo no es evacuado tiende a pegarse causando problemas para poder sacarlos. Es decir, nuestro sensor es la hormona Fil y para que nuestro ciclo de producción de leche materna funcione perfecto la clave está en responder a la demanda de alimentación de nuestro bebé, sin horario, ni fecha en el calendario.

 

Fuentes: 

Glasier A, McNeilly AS, Howie PW. La respuesta de la prolactina a la succión. Endocrinología Clínica. 1984; 21: 109-116. [ PubMed ]

Wilde CJ, Prentice A, Peaker M. Lactancia materna: igualando la oferta y la demanda en la lactancia humana. Actas de la Sociedad de Nutrición. 1995; 54: 401–406. [ PubMed ]

La extracción, conservación y almacenamiento de la leche nos dejan siempre confundidas al encontrarnos con variedad de información en tiempos de conservación en internet, la Fundación MamaInformada comparte los lineamientos de conservación de la leche humana fresca del Ministerio de Salud colombiano, el cual se encuentra adherido a la Red Global de bancos de leche de Brasil. 

“La leche humana fresca es decir sin ningún proceso de pasteurización, se puede conservar:

  • A temperatura ambiente: hasta por 4 horas, dentro de un recipiente tapado, con agua a un nivel que no cubra totalmente el frasco, en un lugar fresco y protegido de la luz.
  • Refrigeración: en la nevera colocar el frasco bien tapado y rotulado durante 12 horas.
  • Congelación: hasta por 15 días.

Se recomienda no colocar los frascos o las bolsas de leche en las puertas de la nevera, sugerimos ubicarlos al fondo de la nevera donde se encuentra más frío, así no estará expuesta a las aperturas continuas, y prevendrá los cambios de temperatura que pueden ocasionar que la leche materna se contamine y descomponga.

  • ¿Qué hago, tengo leche materna congelada de varios meses? 

¡No la botes! Sabemos que estos tiempos limitan la creación del banco de leche para regresar al trabajo, es importante mencionarte que la leche que has conservado durante varios meses no está dañada y es superior a la formula infantil, no debes botarla ni reemplazarla por leche artificial, adminístrala pronto al bebé. Puedes usar la leche.

Fuente: Ministerio de Salud colombiano

Qué bueno que estés aquí leyendo, es nuestra oportunidad para contarte que los alimentos o las bebidas no son las responsables que produzcamos más o menos leche. Es cierto, has escuchado de personas en las que confías o has visto que lo usan famosas, cuentan de bebidas o alimentos que tienen efectos en tu producción de leche, todos estos testimonios deben estarte confundiendo y nuestra tarea es que te vayas con el esquema más sencillo posible de cómo se produce la leche.

El control hormonal que ocurre en tu cuerpo es el responsable que hoy tengas leche, el papel estelar hormonal lo tienen la prolactina y la oxitocina, cuando el bebé succiona el pecho, los impulsos sensoriales pasan del pezón al cerebro y en el cerebro ocurre la magia. Entonces aparece el actor principal, la hipófisis, para que ocurra la magia dentro de ti, en respuesta a los impulsos sensoriales que llegan al cerebro, el lóbulo anterior de la glándula pituitaria secreta prolactina y el lóbulo posterior secreta oxitocina. Al mamar el bebé, el nivel de prolactina en la sangre aumenta y estimula la producción de leche por los alvéolos. En los alveolos, ahí es donde la sangre que corre por tu cuerpo, se convierte en leche. “Sangre en tus venas, leche en tus tetas”. Durante este proceso no hemos mencionado ninguna bebida o alimento, tus mamas están perfectamente diseñadas para dar respuesta a la demanda de leche.  

¿Qué está en tus manos para que puedas producir más leche?

Gestionar un agarre al pecho efectivo, ¿cuál es este? La principal señal de este agarre es no tener dolor. Durante la sesión de amamantamiento, el bebé toma succiones lentas y profundas seguidas de un trago visible o audible de leche materna aproximadamente una vez por segundo. El bebé también hace una pausa durante unos segundos, permitiendo que los conductos se llenen de leche nuevamente. Cuando el bebé comienza a succionar nuevamente, puede succionar rápidamente algunas veces, estimulando el flujo de leche, y luego comienzan las succiones lentas y profundas. Las mejillas del bebé permanecen redondeadas, infladas durante la alimentación. Si esto no ocurre es señal que se deben mejorar, solo la práctica mejorará la habilidad para ambos, ve a la primera pregunta de nuestras respuestas para que puedas identificar que puede estar fallando. 

Extraer leche manualmente o con un extractor como parte de un plan de estimulación, repetitiva, en horarios establecido, con disciplina y método también es parte de las acciones en tus manos para producir más leche, sacar leche hará que el mensaje se siga enviado correctamente a la hipófisis, segregando el mensaje hormonal de prolactina y oxitocina. Promoviendo la producción de leche en ese momento y en la siguiente sesión de lactancia. 

Amamantar a demanda, en respuesta a las señales corporales de alimentación en el bebé, sin horarios, con frecuencia continua de alimentación, hará que tengas la producción perfecta para la necesidad del lactante, o sacarse leche en caso que el bebé no se pegue aún al pecho, es otra de las gestiones que dependen de ti para producir leche.  

Fuente: Alimentación de lactantes y niños pequeños: Capítulo modelo para libros de texto para estudiantes de medicina y profesionales de la salud aliados. Sesión 2. La base fisiológica de la lactancia materna. Organización Mundial de la Salud

Queremos presentarte los sensores que nos indican cómo va la ingesta de leche, ta ta tannn, nuestros amigos los pañales. Así es, además de verificar que el agarre del bebé al pecho está funcionando como sugerimos en la respuesta de la pregunta 1 de esta sección, y de reconocer los signos de un agarre al pecho efectivo, los pañales son nuestros más perfectos sensores.

¿Cómo los pañales mojados y las cacas me indican que produzco la leche en la cantidad perfecta para mi bebé?

Recapitulemos que debe pasar con un bebé al que se le ofrece lactancia materna exclusiva desde el nacimiento y cuantos pañales debe mojar y cacas hacer a partir de la semana de vida. 

Día 1 al 7… “las caquitas”

El virtuoso, laxante y potente calostro será quien ayudará a que las cacas salgan, la primera será negra y pegajosa, llamado meconio, entre más frecuencia de amamantamiento, el calostro que se le ofrece al bebé cooperará a ir aclarando el color y la textura de la caca, llegando al 7 día con unas heces color mostaza, liquidas y grumosas como con semillas, de aquí en adelante sus cacas tendrá esa característica. Si al cuarto día aún observas meconio en su pañal, es una señal de alarma que nos indica que el bebé no está recibiendo suficiente calostro y debes acudir al pediatra. 

Día 1 al 7 “los chichis”

La emisión de orina es muy importante, el día 1 el bebé debe orinar al menos una vez, al día dos al menos 2 veces, al día tres al menos 3 veces, al día 4 al menos 4 veces, al día 5 al menos 5 veces, al día sexto al menos 6 veces y a partir del día 7 entre 7 y 8 pañales mojados diarios nos indican que la ingesta de leche es la adecuada y nuestra producción de leche va viento en popa. Algunas veces no se cambian ese número de pañales en el día, pero al realizar un cambio sientes que el pañal está más abultado y pesado. Para que esto no sea un motivo de preocupación si el bebé mojo lo suficiente, encuentra la marca de pañal que te ofrezca sensor de orina, que te indicarán que ya el pañal ha sido muy mojado y debes hacer el cambio. 

¿Qué otras señales me indican que la leche que produzco es la perfecta para mi bebé?

Ver al bebé tragar leche es también tu señal de tranquilidad que el bebé está recibiendo la cantidad perfecta, expandir su barbilla dejándola caer, haciendo pausas largas, rítmicas y profundas son un movimiento indicador que traga leche, este sonido es completamente audible, intenta disminuir los ruidos externos del lugar donde amamantas para poder concentrar tu oído en esta señal, las cortas succiones y el sueño inmediato nos indican que no ha tragado la suficiente leche y el agarre debe mejorar. Te invitamos a ir a nuestra BiblioLactancia, ahí podrás observar como se escucha y se ve tragar leche.

¿Te habían dicho que lo estás haciendo muy bien?, si no te lo han mencionado o ya te lo han dicho, aquí te lo ratificamos, haces un gran trabajo. 

Queremos contarte que parte de la raíz de la desconfianza que habita en ti se debe a que la lactancia es un proceso biocultural, te preguntaras esto que tiene que ver conmigo, mucho, porque son los determinantes que hoy dudes de tu capacidad para amamantar. Las investigaciones en el mundo que buscan explicar los factores asociados a la duración de la lactancia, nos demuestran que las mujeres no amamantamos por razones o causas biológicas, es decir, naturales que nos lo impidan, sino, por determinantes sociales y culturales. Y esto como se traduce a ti, así; Pensar si tu leche es de buena calidad, el compararse con las vacas, “razas lecheras” y no, en los mitos que asechan la lactancia… en relacionar la buena alimentación con un bebé gordito, el no comprender que el bebé necesita los brazos de mamá y por eso llora tan frecuente, la reclama, asociado con que no tienes leche suficiente o queda con hambre, el medir la capacidad de producir leche con lo que extraes, los cambios en la forma del pecho, si seguirán atrayendo a tu pareja, son la punta del iceberg de la atmosfera social que vives y te está presionando.

Partiendo de ahí, tú y tan solo tú, tienes la capacidad para bloquear la información negativa que sabotea tu mente y no te permite creer en lo que por naturaleza se te dio. Existe una gran diferencia entre “voy a intentar amamantar” a “decidí amamantar”, ahí puedes estar la diferencia, ¿porque? Quien lo decide empieza a producir en su cerebro programación neurolingüística que cambia todas las actitudes hacia la lactancia, y tú sin declararlo quizás ya tomaste esa decisión porque estás aquí leyendo, tu mejor herramienta ante el sabotaje mental de pensamientos negativos que desboronan tu confianza es la información, con la información estarás blindada y te será más fácil mantenerte en tus objetivos.

OJO debes clasificar la información que consumes, ten en cuenta que sea respaldada en la evidencia científica, que la persona o cuenta de red social que la emite tenga formación en lactancia, se actualice y muestre testimonios de su trabajo. Reflexiona acerca de la información que encuentras de lo que las nuevas mamás influencer “les funciona”, ten en cuenta que hablan de su experiencia, no cuentan con formación en lactancia materna. Hay mucha información útil en la red, pero no toda esa información es para ti, si tienes la posibilidad de pagar acompañamiento personalizado en lactancia, será la mejor inversión. En la Fundación te lo ofrecemos. 

Para fomentar tu confianza y rodearte de una atmosfera que te respalde y motive amamantar queremos hacerte la invitación a revisar nuestro mapa de promotoras MamaInformada Comadres donde podrás ubicar el grupo de apoyo a la lactancia presencial más cercano a tu casa, ingresa aquí

Si no hay un grupo cercano a tu hogar, ingresa por favor a nuestro grupo de apoyo virtual MamaInformadå Lactancia Materna Colombia en Facebook. Debes saber que no estás sola, hay más de 4000 miembros en nuestro grupo que te acogerán y apoyarán.

Claro que sí, la fisiología de la glándula mamaria está diseñada para darnos todo lo que le pidamos, hagamos una revisión rápida de cómo se produce la leche: 

Inmediatamente que el bebé succiona, el nivel de prolactina en la sangre aumenta y estimula la producción de leche por los alvéolos. El nivel de prolactina es más alto aproximadamente 30 minutos después del comienzo de la alimentación, por lo que su efecto virtuoso es producir leche para la siguiente alimentación, ¿lees? Lo que estimulas ahora, garantiza la tetada siguiente, por lo tanto, siempre que haya estimulo frecuente en respuesta a la demanda del bebé o un plan determinado de extraerse leche, habrá leche. Confía, tus mamas dan respuesta a tu solicitud.

Existen muchas expectativas sobre ese primer encuentro con el bebé. En qué debemos sentir amor a primera vista, pero no siempre es así, y está bien que no sea de esta manera. Esto No te hace una mala mamá.

Todas las relaciones son diferentes, y algunas llevan más tiempo que otras para encontrar ese amor. Se compasiva contigo misma y date tu tiempo. 

Si te estás sintiendo deprimida trata de hablar con alguien de confianza y coméntale que estás necesitando apoyo. No te quedes callada y busca apoyo, puede ser con familiares, amigos o un profesional. 

Fuente: Juliana Spinel, psicóloga con maestría en psicología clínica y de la salud. @julianaspinelz

Qué bueno que te preguntes esto, amamantar es un acto natural y opcional para la mujer. Al ser natural debe ser dirigido e impulsado por tus necesidades, la dinámica que se vive en tu familia y las necesidades del bebé. Partiendo de esto, tú y nadie más que tú decide hasta que día llegar, en la relación de binomio perfecto, madre y bebé eres tú quien tiene el poder de darla por terminado, teniendo como premisa que, aunque la leche materna no sea la mejor opción para todas las madres, siempre será la mejor opción para todos los bebés, así que se trata de ti y tu lista de prioridades.

  • ¿Qué dice la Organización Mundial de la salud?

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda iniciar la lactancia materna en la primera hora de vida, y mantenerla como única forma de alimentación durante los 6 meses siguientes; a partir de entonces se recomienda seguir con la lactancia materna hasta los 2 años, como mínimo, complementada adecuadamente con otros alimentos inocuos.

Te sugerimos colocar en orden tus metas en relación a la lactancia, hacer una lista de las motivaciones por las cuales amamantas te vendrá muy bien, en especial si te encuentras rodeada de familiares o una sociedad que te presiona a terminarla.  Con ello sabrás hasta dónde quieres ir. La lactancia materna cuenta con evidencia científica sólida y quiero contarte cuáles son sus tres pilares científicos:

Con esto quiero decirte que la leche materna ha estado presente siempre en nuestra historia, ahora, si te dieran a elegir entre oro, plata y bronces ¿Qué escogerías? Y si te dijeran que puedes recibir ese oro por el tiempo que bebé y tú quieras ¿Lo limitarías?

La lactancia materna más allá de los dos años aún no tiene aceptación en la sociedad y esto lleva a muchas madres a elegir destetar por presión social, es importante decirte que eres libre de elegir, los años dorados cuando tú bebé te mira mientras toma el pecho y con esa mirada profunda te dice que eres la mejor madre del mundo no volverán, disfrútalo.

Sé que puedes estar preocupada porque no quieres hacerle daño a tu bebé, asi que te tenemos ¡una buena noticia! Si, si te lo han formulado puedes tomarlo o aplicarlo. La mayoría de los fármacos son compatibles con la lactancia, la cantidad que podría pasar a la leche son tan bajas que no hay posibilidad que le puedan hacer daño al bebé. La leche de una madre lactante enferma por gripe, diarrea o con fiebre siempre será superior a la formula infantil. La mejor precaución que puedes tomar es lavar las manos y cubrir boca y nariz al toser o estornudar, o ponerse un tapabocas. Amamantar reducirá el riesgo que el bebé se contagie, y la disminución en la gravedad en caso que el bebé haya adquirido la infección. 

 

Por lo tanto, sugerir suspender la lactancia materna sin una razón científicamente probada y documentada es claramente irresponsable por parte de cualquier profesional de la salud y una violación a los derechos de la mujer de amamantar y del bebé a recibir leche humana. Así que atención, debes reflexionar, y provocar en el profesional de salud que te atiende una mayor indagación, en caso que diga que no es posible amamantarlo, porque la mayoría de los medicamentos dicen en advertencia: “Consulte a su médico si está en embarazo o lactancia” y son dos estados completamente distintos en la mujer, si te formulan un medicamento que parce no ser compatible con la lactancia, puedes buscar otras opciones de compatibilidad. 

Les compartimos los medicamentos permitidos:

Antibióticos: Prácticamente todos

Analgésicos: Ibuprofeno, paracetamol.

Gotas óticas y colirios

Anestésicos tópicos y generales (madre despierta)

Tiroxina y antitiroideos, insulina, progestágenos

Vitaminas, minerales.

Para consultar un medicamento particular formulado y su compatibilidad con la lactancia, lo pueden hacer consultando en  www.e-lactancia.org donde les indica en clasificación de nivel de riesgo en 4 estados: Riesgo muy bajo, riesgo bajo, riesgo alto y riesgo muy alto. 

Es posible que esto lo hayas escuchado de personas a las que les tienes confianza y credibilidad, como médicos, enfermeras, pediatras, ginecólogos, tu mamá, tu abuela, y amigas…Quizás les crees un poco, pero a veces, te sientes ahogada entre tanta agua que forzosamente te obligas a tomar, pues sobre todas las cosas prima en ti, hacer lo mejor por tu bebé y eso incluye garantizar la producción de leche.

 

Veamos que respuestas encontramos en la literatura científica:

 

1 En el estudio de Illingworth RS, Kilpatrick B. Lactancia y consumo de líquidos. Lanceta. 1953; 2: 1175. Lawrence (2005 ed, p. 326).  Resumió este estudio de 210 madres posparto, en el que la mitad bebió hasta tener sed (con un promedio de 69 onzas diarias) y la otra mitad se vio obligada a tomar 6 veces más (con un promedio de 107 onzas) diariamente. Según Lawrence, “las madres que se vieron obligadas a beber más allá de la sed produjeron menos leche y sus bebés ganaron menos peso”.

 

2 También encontramos en el estudio: Dusdieker LB, Booth BM, Stumbo PJ, Eichenberger JM. Effect of supplemental fluids on human milk production. J Pediatr. 1985;106(2):207-211. “Veintiséis mujeres cuyos bebés estaban creciendo bien con la lactancia materna exclusiva, se inscribieron en el estudio cuando sus bebés tenían entre 90 y 120 días de edad. Veintiún mujeres consumieron al menos un aumento del 25% en los líquidos (media del 59%, rango del 26% al 140%). La producción diaria promedio de leche fue de 814 ± 163 ml / día en el período de referencia y 797 ± 157 ml / día durante el aumento de la ingesta de líquidos. No hubo cambios significativos en la producción de leche entre los períodos de estudio y no hubo una relación significativa entre el aumento porcentual en la ingesta de líquidos y el cambio en la producción de leche ni entre el volumen de ingesta de líquidos y el volumen de leche producida.”

 

3 En el ensayo clínico de Morse JM, Ewing G, Gamble D, Donahue P. El efecto de la ingesta de líquidos maternos en el suministro de leche materna: un estudio piloto. Can J Public Health. 1992;83(3):213-216. Realizado con 10 pares de madres y sus bebés, durante un periodo de 3 días de ingesta normal de líquidos en función del peso corporal. El suministro de leche se calculó promediando la ingesta de leche materna, a través de la extracción de leche y pesaje de prueba, según este ensayo, aunque el suministro de leche disminuyó con la disminución de los líquidos y aumentó con el aumento de los líquidos, este cambio no fue estadísticamente significativo.

 

Es así, como en la literatura científica utilizando distintos métodos de investigación se arrojan resultados concluyentes, la ingesta de agua excedida no hace que la mujer produzca leche o más leche.

 

Cada mujer ya sea por su metabolismo, la actividad física que realiza y las condiciones ambientales en las que habita tiene necesidades distintas de hidratación, no es la mismo la ingesta de agua de una mujer que vive en Barrancabermeja que su temperatura promedio es de 38°, a una mujer que viva en Bogotá, con temperatura promedio de 18° grados.

 

Escuchar las necesidades del cuerpo, es la respuesta ideal a cuanta agua deberías beber en tu periodo de lactancia, recuerda mamá, que tu cuerpo toma agua de distintas fuentes, entre ellas las verduras y las frutas. Por otro lado, estudios han demostrado que las mujeres que amamantan pueden sentir más sed y esto es gracias a la influencia de la oxitocina, hormona que tiene maravillosas funciones en el cuerpo, entre ellas, está encargada de contraer los alveolos mamarios para la expulsión de la leche.